VINOS DE LAS ISLAS

A continuación hablaremos de los vinos que se producen en los dos archipiélagos españoles. En el caso de los Vinos de Las Islas Baleares la producción se concentra fundamentalmente en Mallorca, donde se ubican las únicas dos denominaciones de origen de este archipiélago, Binissalem-Mallorca y Pla i Llevant. La D.O. Binissalem-Mallorca se extiende al norte-este de la de la ciudad de Palma. La uva autóctona tinta manto negro es la más extendida. En cuanto a variedades blancas, la también local moll es mayoritaria. Los vinos que actualmente se hacen poseen una marcada personalidad y notable calidad gracias al empleo de variedades de uvas nativas, aunque los caldos más modernos se están elaborando a partir de la mezcla con variedades extranjeras (francesas o peninsulares). Eso sí, estas variedades foráneas (cabernet sauvignon y syrah, en mayor medida) quedan como complemento y, si fuera necesario, refuerzo de las autóctonas (manto negro y callet principalmente), que son las que están demostrando un tremendo potencial para la crianza, lo que sugiere que esta zona podrá producir excelentes vinos en el futuro. Las bodegas más innovadoras aplican el criterio de château en sus explotaciones vinícolas : viña y bodega en una misma propiedad. Elaboran vinos tintos (jóvenes o crianzas), rosados, blancos y espumosos.

La D.O. Plà i Llevant se sitúa en Centro y en el E de la Isla de Mallorca. Aunque en los últimos tiempos se han introducido variedades tintas procedentes de la península (tempranillo o monastrell) y de otros países (cabernet sauvignon, merlot, syrah), son las uvas autóctonas, como callet, fogoneu y manto negro, las que marcan el carácter de estos vinos, elaborados con buena y adecuada tecnología. Son tintos de que se caracterizan por su intensidad de color y aromas complejos de frutas. En la boca los taninos son suaves y con una acidez equilibrada, que dan en su conjunto una sensación de frescor. En cuanto a los vinos blancos, destacan los de uva chardonnay, especialmente los fermentados en barricas de madera, con aromas muy marcados de frutas tropicales así como aromas lácticos y a vainilla. También se hacen moscateles secos, que ofrecen aromas florales. Los vinos blancos procedentes de variedades prensal blanc, parellada y macabeo, presentan aromas de frutas ácidas. Cuando los vinos son fruto de combinaciones de estas variedades el resultado es un complejo conjunto de aromas muy frescos al paladar.

Con los Vinos canarios se produce una gran paradoja: durante siglos fueron de los más famosos del mundo, comparables con el Jerez, y hoy pasan por bastante desconocidos. Otra particularidad presente en todos ellos es la que viene marcada por el origen volcánico de las islas, lo que hace que los suelos de picón (pequeñas piedras de suelos volcánicos que absorben la humedad del aire y evitan la evaporación de la escasa lluvia) sean los más característicos en todas las D.O. Históricamente, los vinos procedentes de la uva malvasía han sido los más representativos de estas islas, pero lo cierto es que lo más valioso desde el punto de vista vitinícola es otra cosa: el cuantioso número de variedades diferentes de cepas que a través de los años han ido aclimatándose en las islas, y que se salvaron de la plaga filoxérica del s.XIX. A lo largo de los años fueron introducidas por navegantes de las diferentes partes del mundo con el fin de poder beber durantes sus escalas un vino como el de sus tierras. El resultado es que actualmente se cuentan unas ochenta variedades de uva (patrimonio vitícola impresionante).

Todas las Islas Canarias, con excepción de la de Fuerteventura, producen vinos de calidad. Existen diez Denominaciones de Origen (por islas): Isla de Gran Canaria: Gran Canaria y Monte Lentiscal; Isla del Hierro: El Hierro; Isla de la Palma: La Palma; Isla de Lanzarote: Lanzarote; Isla de Tenerife: Abona, Tacoronte-Acentejo, Valle de Güimar, Valle de la Orotava e Ycoden-Daute-Isora.

La D.O. Gran Canaria abarca toda la isla con excepción de la zona de producción de los vinos de la D.O. Monte Lentiscal. Es destacable en esta D.O. la gran riqueza vitícola por la existencia de numerosas cepas prefiloxéricas. Se elaboran mayoritariamente tintos, con las variedades principales listán negro, negramoll, tintilla castellana, aunque la dominante es la primera de ellas. En cuanto a las cepas blancas, son, entre otras, las autorizadas son gual, pedro ximénez, breval, vijariego, marmajuelo, albillo, moscatel y listán blanco. Ésta última es la predominante por su alta productividad. Los vinos más prestigiosos son los tintos, normalmente jóvenes pero originales. Se elaboran todavía los históricos blancos de malvasía y los vinos de licor de la misma variedad.

La D.O. Monte Lentiscal pertenece también a la Isla de Gran Canaria, ocupando espacios de la comarca del mismo nombre, uno de los espacios naturales protegidos de esta isla, con una mínima superficie de cultivo. Como en la mayoría de las islas del archipiélago, la falta de agua es la nota común en la D.O. La producción de los vinos protegidos se realiza con uvas de las variedades tradicionales canarias, predominando la listán negro. Se elaboran preferentemente vinos jóvenes, mayoritariamente tintos (los afamados "tintos del monte") y blancos secos.

La D.O. El Hierro se extiende por la isla del mismo nombre. Se trata de la isla más pequeña del archipiélago y la zona de viñedos es muy pequeña (apenas 274 ha). Los vinos de esta isla fueron los primeros premiados en concursos internacionales de vinos. Como en otras islas se elaboran con variedad autóctonas, entre las que destacan las variedades blancas, especialmente la vijariego, con la que se elaboran vinos blancos jóvenes y frescos.

La D.O. La Palma, se encuentra en la isla así denominada, la más occidental y la que presenta una mayor pluviometría de todas Las Canarias. La zona de producción se divide en tres subzonas (Fuencaliente, Hoyo de Mazo y Norte de La Palma) claramente diferenciadas y delimitadas por los abruptos contrastes del paisaje y el clima. La subzona de Fuencaliente es la de más prestigio histórica de la isla por la elaboración de los populares malvasías, dulces y secos. También elaboran vinos jóvenes de corte muy actual, especialmente blancos. La subzona de Hoyo de Mazo es conocida por sus vinos tintos (los "tintos de Mazo"), suaves y muy sabrosos, obtenidos de la uva negramoll. En el Norte de la Palma lo más característico es el vino de tea: se denomina así a cualquiera de lso vinos que, por contacto con la madera de pino canario en su proceso de elaboración, presente las típicas características organolépticas que la resine les proporcione. Están protegidos por la D.O.

La D.O. Lanzarote pertenece a la isla más oriental del archipiélago. Es también la más volcánica y seca, por lo que las vides crecen en los típicos suelos de picón en forma de embudo (al fondo de los cuales se plantan las cepas), superando la aridez y la fuerza de los vientos con indudable ingenio. En cuanto a los vinos que elaboran destacan los blancos, principalmente elaborados con la variedad malvasía, son muy finos al paladar; con ellos se elaboran tanto vinos jóvenes, crianzas o dulces. También hacen rosados y vinos tintos con las variedades negramoll y, sobre todo, listán negra, que proporcionan vinos con aroma y sabor muy afrutados.

La D.O. Abona, en el vértice sur de la Isla de Tenerife, se caracteriza por la aridez y la aspereza de sus tierras, sobre todo en contraste con otras comarcas de la isla. También es reseñable que sus vides se elevan hasta los 1750 metros, lo que las hace ser la viña más alta de Europa. Los vinos blancos son los más característicos 8se hacen tintos y rosados pero en mucha menor cantidad), de la variedad listán blanco fundamentalmente, que dan lugar a vinos ligeros, secos, alegres, elegantes y equilibrados.

La D.O. Tacoronte-Acentejo es una comarca situada en la vertiente norte de la Isla de Tenerife. La influencia de los alisios hace que su aridez sea moderada y que el clima sea más suave que en otras zonas de la isla. Posiblemente sea la D.O. con más prestigio de Las Canarias (al menos entre los consumidores del archipiélago, destinatarios de casi toda su producción). Sus vinos se elaboran, en su gran mayoría, con variedades autóctonas: listán blanco, gual y malvasía para los blancos, listán negro y negramoll para los tintos. Destacan estos últimos, que son, en general, vinos equilibrados, con aromas frutales y florares, a los que se añade complejidad con su paso por barrica. En este sentido, esta denominación es de las pioneras en la zona en la elaboración de vinos con crianza.

La D.O. Valle de Güimar, se extiende por el SE de la isla de Tenerife. Se caracteriza (al igual que la D.O. Abona) por la altura a la que llegan sus viñedos. Produce vinos blancos y tintos, pero los más característicos y abundantes son los blancos. Se trata de vinos bien constituidos, con suave paladar y carácter afrutado, elaborados principalmente con las variedades de la zona listán blanco y listán negro.

La D.O. Valle de la Orotava es otra comarca al pie del Teide en Tenerife, influida por la actividad suavizante del clima de los alisios. Produce vinos tintos y blancos, aunque los más característicos y abundantes son los blancos jóvenes de uvas locales como la listán blanco.

La D.O. Ycoden-Daute-Isora, situada al NO de la provincia de Tenerife, presenta unas condiciones climáticas y de suelos perfectas para la elaboración de vinos de especial personalidad aromática y buena calidad, por lo que no es de extrañar que sus vinos sean de los más prestigiados y buscados en las Islas Canarias. Cultivan fundamentalmente variedades autóctonas como la listán negro y listán blanco, que comparten protagonismo con otras variedades que dan un carácter "mejorante" a los vinos, que, en su mayoría, son blancos secos, aunque también hay rosados y tintos, casi siempre jóvenes.