VINOS DE LA MESETA NORTE

La Meseta Central española (con sus Submesetas Norte y Sur, por las que se extienden respectivamente las Comunidades Autónomas de Castilla-León y Castilla La Mancha, quedando entre ambas la Comunidad de Madrid) representa la síntesis de la producción de vinos de España. Aquí se da la mayor producción de vinos de todo el país y, sobre todo en la zona norte, también se elaboran algunos de los mejores vinos de nuestro terruño. A continuación veremos las diferentes Denominaciones de Origen por Comunidades.

Toda la Submeseta Norte está ocupada por la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Aunque el sector enológico representa una pequeña porción del territorio agrícola (a diferencia de la Comunidad castellanomanchega), se ha erigido en el principal estandarte de la producción agroindustrial de la región. En general, se trata de bodegas de carácter familiar que, en las distintas comarcas, elaboran vinos de gran calidad. A éstos hay que unir otros vinos que no se amparan en ninguna denominación pero que también están consiguiendo un gran protagonismo en los distintos mercados. Una de las razones de los logros de los vinos de esta región está en la fuerza y personalidad de sus variedades de uvas autóctonas, de las que destacan la tinta de Toro, la tinta fina o tempranillo, la mencía y la verdejo. A ello hay que unir la modernización de los medios de producción junto con la fuerte inversión de grupos importantes del sector. Cinco son las Denominaciones de Origen de la comunidad: Ribera del Duero, Bierzo, Cigales, Toro y Rueda.

La D.O. Ribera del Duero se extiende por unas 14.000 hectáreas de las provincias de Valladolid, Burgos, Segovia y Soria. Es, junto con La Rioja, Jerez y Cava, una de las más afamadas del país y su popularidad alcanza al mundo entero. El éxito de sus vinos descansa, por un lado, en la uva tinta del país o tinta fina (una variante de la tempranillo adaptada al terreno) que aparece en un mínimo de un 75% en los vinos. Además, hay una preocupación especial por la exhaustiva selección de la uva para que luego en bodega se obtengan los mejores resultados. Y, por otro lado, los cosecheros de esta denominación están más cerca de los modos bordeleses que de los riojanos, de ahí que sus vinos (de gran potencia, estructura y sabor) tarden tiempo en redondear sus atributos dentro de la botella y en desarrollar todo su potencial y sus elegantes aromas. No hay que decir, por tanto, que son sobre todo los vinos tintos de crianza los vinos estrella de la región, aunque también se hagan tintos jóvenes y rosados.

La D.O. Bierzo se sitúa en la comarca del mismo nombre en el NO de la provincia de León, en la frontera con las comunidades de Galicia y Asturias. Esto hace que haya un microclima especial y que aquí la variedad de uva protagonista sea la mencía, más común de la vecina Galicia que de Castilla. Esta variedad tinta plantea ciertas controversias por sus resultados, puesto que se le achacan falta de atributos para hacer de ella tintos robustos y seductores como otros de Castilla. De hecho los vinos que incorporan variedades experimentales, bien sea nacionales (tempranillo) o foráneas francesas (merlot, cabernet-sauvignon) han dado mejores resultados que los monovarietales de mencía. Se elaboran con ella tintos jóvenes y con crianza, así como rosados. También se elaboran blancos, con uvas predominantes doña blanca y godello.

La D.O. Cigales se extiende por el sector norte de la Depresión del Duero. Esta está asociada a la elaboración de vinos rosados y claretes (famosos éstos por su consumo a granel). Los rosados, hechos de uva tinta del país (variedad principal) y de garnachas, se caracterizan por ser refrescantes y naturales. También elaboran tintos jóvenes, frescos y afrutado, ágiles y fáciles de beber; y tintos de crianza.

La D.O. Toro, situada en el extremo occidental de Zamora y en una pequeña parte de la provincia de Valladolid, es una de las regiones que ha experimentado más cambios para bien de nuestro país. La uva protagonista es la fabulosa tinta de toro (prima hermana de la tempranillo), de la que se elaboraban vinos tradicionalmente espesos, de gran cuerpo y fuerte color rojizo a lo que se sumaba una alta graduación alcohólica. Hoy día, sin embargo, se están elaborando vino más del gusto del mercado, suavizados en muchos casos con los coupages con la garnacha. El resultado es unos vinos de buena expresión tánica y hermoso cuerpo, con un nivel adecuado de acidez que les da buenas cualidades para el envejecimiento. Además de los tintos jóvenes y de crianza, son cada vez más reconocidos sus rosados y blancos.

La D.O. Rueda se extiende por Valladolid y pequeñas partes de Ávila y Segovia. Aunque históricamente ha sido conocida por la elaboración de vinos generosos secos tipo amontillados (los "finos de Rueda"), lo que hoy día la hace famosa es la popularidad que han alcanzado sus blancos jóvenes, ligeros y afrutados, casi transparentes, de la variedad verdejo, principalmente. También la cabernet sauvignon blanc da lugar aquí buenos vinos, de gran intensidad y complejidad aromática. Además, nuevos experimentos con vinos espumosos tipo cava están dando resultados muy interesantes en la región.